He lamido tu vagina
habitada de carroña;
los pies en el techo
se quedaron cuajados
como lámparas.
Se fueron los copos de nieve:
pura baba
pura tripa…
Mujer, vos sigues tan puta
y yo guardo biblias en los ojos.
Estamos muertas de miedo: juntas.
lunes, 14 de junio de 2010, 0:26

Eso del miedo es tan atávico, pero al fin de cuentas somos así, muy buen poema
ResponderBorrarTiempo sin venir. Y encuentro, como siempre, tu sorprendente bagaje de imágenes y sensaciones que logras poner por escrito. Una voz más lograda. Acerada.
ResponderBorrarSaludos, Dina.
"se fueron los copos de nieve" Me dio esa sensación de ilución desvanecida, y ahí vemos las tripas desparramadas por todas partes; babeadas. Nos llevas a sitios oscuros como simpre (no hace falta la linterna)
ResponderBorrarNos vemos! Un beso!
Este comentario ha sido eliminado por el autor.
ResponderBorrarEl amor existe incluso hasta en los escombros más oscuros, habitado por el miedo, pero y qué?
ResponderBorrarDina eres genial escribiendo con el bisturí...